Comerciantes Viajeros Globalización Popular
Por: Elena
La globalización ha sido tradicionalmente narrada como un proceso rígido, dirigido por grandes corporaciones transnacionales y organismos financieros internacionales que imponen una lógica de mercado desde los centros de poder. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido un fenómeno que desafía esta visión. Una globalización desde abajo o como la denominan Fernando Rabossi y Nico Tassi (2023), una globalización popular. Este proceso no se desarrolla en las lujosas bolsas de valores de Nueva York o Londres, sino en los mercados populares, en las ferias de frontera y en los viajes de comerciantes que sin hablar el idioma local. Se aventuraron a China para conectar las necesidades locales con el mercado asiático.
El objetivo de este ensayo es observar cómo estos sectores populares han construido verdaderos imperios económicos, utilizando puntos estratégicos como la Zona Franca de Iquique en Chile y mercados informales en Bolivia como la Huyustus o la Feria 16 de Julio. Comprendiendo cómo han desarrollado complejas negociaciones a pesar de las barreras culturales y lingüísticas. En lugar de ser simples intermediarios, los comerciantes bolivianos aprovecharon las grietas del sistema formal para tejer redes de confianza y logística que hoy sostienen una parte vital de la economía nacional boliviana, especialmente en La Paz y El Alto. Demostrando que la globalización es también un territorio de valentía, creatividad y soberanía popular.
Palabras clave: Globalización popular, Economía popular, Circuitos translocales, Comercio Bolivia-China, Etnografía económica.
El salto del comercio en Bolivia ocurrió cuando el comerciante dejó de esperar pasivamente al proveedor en la frontera y decidió ir a buscar la fuente original: la fábrica. Este comerciante aventurero rompe con la idea del estereotipo empresario académico de traje y corbata. Muchos de estos pioneros se lanzaron al mercado asiático a finales de los años 90 con apenas unos miles de dólares ahorrados y un nulo dominio del inglés o el mandarín.
Rabossi y Tassi (2023) relatan de forma anecdótica, pero profunda cómo algunos incluso “se llevaban el cuaderno de inglés de secundaria de sus hijos en el equipaje de mano para refrescar las pocas palabras aprendidas en el oficio”. Su éxito no dependió de un MBA, sino de una observación aguda del mercado local e involucrarse totalmente. Estos comerciantes sabían exactamente qué tipo de juguete, textil o repuesto necesitaba su clientela en El Alto o La Paz.
Al llegar a los distritos industriales de China, utilizaron herramientas pragmáticas como calculadoras para negociar precios y muestras físicas para explicar sus especificaciones técnicas. Pero tuvieron dificultades al no leer los contratos y no tener en cuenta que estaban pidiendo. Perdiendo dinero en objetos que no se van a vender. Posterior a estas experiencias ya se tenía más cuidado. Esta capacidad de traducción cultural y comercial permitió que productos fabricados a miles de kilómetros se adaptaran perfectamente a las necesidades del hogar boliviano, creando una oferta accesible que las empresas formales no podían igualar.
Un aspecto fundamental que destaca la obra de Rabossi y Tassi es el papel protagónico de la mujer en la consolidación de estos circuitos. En la economía popular boliviana, la mujer no solo es una vendedora minorista; es la administradora estratégica del capital. Mientras los hijos o esposos viajan a China o Iquique para gestionar la logística y la carga, las mujeres a menudo llamadas jefas en los mercados mantienen el control de los puntos de venta en los mercados locales. Incluso algunas de estas mujeres crearon los mercados que son muy importantes en la actualidad.
La mujer actúa como el ancla financiera de la familia, gestionando los flujos de caja diaria y manteniendo las redes sociales de crédito informal que sostienen el negocio. Ellas son quienes deciden qué productos tienen salida comercial y cuáles no, basándose en un contacto directo y constante con el consumidor final. Este empoderamiento económico femenino ha transformado la estructura familiar, convirtiendo a las mujeres en figuras de autoridad que manejan presupuestos que superan, en muchos casos, a los de medianas empresas formales.
Para entender este imperio, es obligatorio hablar del puerto de Iquique y su Zona Franca (ZOFRI). Este espacio en el norte de Chile funciona como el pulmón logístico que conecta a China con el corazón de Bolivia. Rabossi y Tassi (2023), describen detalladamente cómo los comerciantes bolivianos han colonizado este espacio, moviéndose con una familiaridad asombrosa entre los galpones de mercadería.
Iquique es el punto de transbordo donde la mercadería masiva se fragmenta y se prepara para entrar a territorio boliviano. Es aquí donde se negocia el transporte en camiones y se gestiona la documentación necesaria. Según Rabossi y Tassi (2023), subrayan que la ZOFRI no es solo un lugar de tránsito, sino un centro de inteligencia comercial donde los bolivianos intercambian información sobre nuevas tendencias, precios de fletes y cambios en las normativas aduaneras. Es un nodo de la globalización popular donde se demuestra que el control de la logística es tan importante como la producción misma.
A medida que las importaciones crecían, la táctica más efectiva fue la internacionalización de la familia. Se instalaron parientes en China con misiones claras: “se les exigía que aprendieran el idioma y se dedicaran a desarrollar vínculos directos con el productor, encargándose desde el papeleo hasta el control de calidad” (Rabossi y Tassi, 2023). Estos residentes bolivianos en Asia actúan como filtros contra estafas y aseguran que la mercadería sea personalizada.
Además, han desarrollado estrategias de resistencia frente al sistema legal formal. Por ejemplo, al mezclar productos originales con duplicados, diseñaron rutas alternativas para evitar los controles del Canal de Panamá, donde el riesgo de decomiso es alto. Más impresionante aún es la creación de vínculos socio-afectivos con los proveedores chinos; a través del padrinazgo o regalos, los bolivianos transformaron una relación puramente mercantil en un compromiso de lealtad personal que trasciende las fronteras.
Según Rabossi y Tassi (2023), incluso hay casos donde bolivianos se casaron con las hijas de sus proveedores forjando alianzas. El caso de Guery y Carlita. Esta pareja continuo con el negocio familiar entre Bolivia y China.
Figura 1: Boda de Guery y Carlita, una unión que fortalece los lazos comerciales entre Bolivia y China.
Fuente: Rabossi y Tassi (2023).
El excedente económico generado en estos circuitos globales ha dado lugar a una nueva estética y categoría social: el “sujeto transnacional popular”. Este individuo utiliza su riqueza para reforzar su identidad andina en lugar de mimetizarse con la estética occidental. El símbolo máximo de este fenómeno es el Cholet.
Estas construcciones monumentales en El Alto no son solo edificios; son la prueba física del éxito comercial. Sus colores vibrantes y diseños inspirados en los tejidos andinos, pero construidos con tecnología y materiales modernos, reflejan la esencia de la globalización popular: una mezcla de lo global con lo local. El Cholet es el espacio donde se celebran las fiestas patronales que pueden costar miles de dólares, financiadas con las ganancias de los contenedores que llegaron de China. Es la demostración de que el dinero no se queda en cuentas extrangeras sino que se reinvierte en la comunidad, generando empleo en la construcción y el comercio local.
Finalmente, esta travesía no está exenta de riesgos. El sector enfrenta estafas, retenciones de carga y una presión constante de la burocracia estatal que criminaliza este comercio etiquetándolo simplemente como “informal”. Sin embargo, la resiliencia ha sido el motor inagotable de este sector.
Hoy estamos a una transición generacional fundamental. Los hijos de aquellos pioneros son ahora profesionales que hablan mandarín y poseen títulos universitarios, pero que mantienen los valores de la economía popular. Volviendo el negocio informal de sus padres, en un negocio formal y que beneficia a su país.
Gracias a la audacia de aquellos primeros viajeros, Bolivia cuenta hoy con una estructura económica sólida que desafía las teorías económicas tradicionales y que continua en investigación. La globalización popular, trazada con valentía y calculadoras en mano, es el testimonio de un pueblo que decidió no esperar al futuro, sino ir a buscarlo al otro lado del mundo.
BIBLIOGRAFÍA
Rabossi, F., & Tassi, N. (2023). Globalización popular en América Latina: por una teoría etnográfica. Editorial Plural / Universidad Mayor de San Andrés.
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