C2: CON EL TRASTE AL AIRE PUEDO ENAMORAR
Por: Martha Hidalgo
A cualquiera que me vea por ahí pasear, La gringa de ojos verdes, la choca sin piedad.
Con el si’ki al aire, helado como helado, negro como mi alma, hediendo a no más cagar. Hombres de smog somos pues, negros, sucios, desaparecidos en la ciudad, ahí estás y nadie te ve. Un ratito como el humo, aparece, lo ves, y se esfuma. Puede por el viento soplar o porque ya no nos tengas más ganas. Tirado en la acera, acurrucado en la esquina, comiendo del basurero, tostado a sol, durmiendo al suelo.
Modelo más mejor que yo no ha de encontrar. Chocamos las miradas y ¡zaz! dos almas a la par. Culo de dos miradas, las que me miran solito tirar, en mi imaginación ante sus caras, nadie sabe más que yo lo capo que soy cabalgar. Una mirada que me mira y la otra la que le hago al pasar. Desde lejos, cuando pasa y cuando se va. Todo el rato mis ojos la siguen sin pensar.
No me importa lo que digan, no me importa qué pensarán. Nadie de mí se molesta, a nadie debo pagar. Todo lo tengo gratis, comida, tierra, soledad, basura, ropa rota y caras de opa. ¡Qué me importa un culo lo que venga! ¿Qué mierdas he de perdonar? Todos me ven y me repugnan, todos me pasan sin mirar. Hecho de tierra y podredumbre debo estar, ni olor a pis ni a mierda quieren olfatear.
Que alcen sus narices, no me importa. Que me eviten al caminar. Que me tiren pan duro o sobras de pollo, sopa podrida igual sé aguantar. Que alejen a sus wawas ¿acaso les voy a pegar? Que digan que estoy loco, que soy borracho y demás. Que den más comida a sus perros que a mí, que me barra con la escoba la señora, que se empute el coleado y me vea bien meado. No me importa nadie, nadie se importa de mí. Solo ella que me mira, ella no más es para mí.
Hace dos meses, justo en el momento justo, un poco de pan me ha dado. No purito, con quesito. Justo, justito ¿quién le habrá avisado? cuando con hambre me moría, su bolsita me ha alcanzado comé un poquito me ha dicho, y todito lleno me ha dejado. Tanta hambre que tenía, ese rato me he enamorado.
Hecha la linda, hecha la buena, siempre me mira con pena. Tantos besos le he mandado y ni su culo le he tocado. Para ella el kála si´ki, para ella el ch’iti-striper, mi piel así dispuesta, peladito la tengo tiesa. Así se lo modelo, así para que me vea.
Un día le choqué, a propósito, hecho el chueco. No soy borracho, no sé disimular, hecho al chueco la pude acariciar. Ella sabe que la amo. Mamita, pancito dame… ni pelota me tiró. Mañana igualito, el jueves también. Cuando vuelva a esta casa, echado a mis anchas o sentado pidiendo, mamita, pancito… algún día escuchará. No me importa la comida, un festín me saben dar; pollo mascado, cocacola, fideo engrasado, sopa fría, plátanos negros…un chango una vez me lo ha comprado para mí, un pollito a broaster nuevito, esa vez no pensé en ella. ¡Ay, mamita malcriada esa imilla! Ojalá me regalen igualito, ojalá otra vez pueda callar la panza, así, no voy a pensar en esa desgraciada tacaña, que solo me da cuando le da la gana.
¡Qué mamita, vieja y mierda! santurrona debe ser, cree que dándome miserias la voy a poder querer. Mamita tengo que decir pa’ que se compadezca de mí. Otras palabras voy buscar, tanto repito lo mismo, tanto nadie a quien charlar, ya me olvidado de hablar, ya no tengo ni palabras, en silencio me he de andar.
En la cama tirado todo el rato, rascándome el ombligo sin tapujo, tirando en mi mente a mi antojo ¡qué putas me importa todo, si todas las putas las tengo a mi antojo! ¡Puta mente de la mierda! En vos no más puedo pensar. En plena lluvia ha venido, su cara de sonsa, no sabía ni qué decir. Medio nailon me ha traído, ningún tapamentes pa’ la boca meter. Con la panza vacía ella siempre está ay dentro.
Ayer en la noche un camión bien grandote, pedeando puro negro, con sus humos he desaparecido, medio sonso medio lelo. Delantito de su puerta, bien suavito me ha abierto. ven papito, entrá al calentito, me ha dicho. Bien bonita su voz, como mi mamá cuando cocinaba. Y bien riquito me ha invitado, chairo caliente, mote con chuño y charque a su lado. Bien bonito mellenado. Cafesito con quesito, y marraqueta quemada. Ese rato ya lo he visto claro, no hay amor ni nada deso. Nunca he estado enamorado. Yo de verdad nunca la he amado. Ese ratito he abierto mis ojos, ese ratito he despertado, el ¡rum! de la moto clarito ha pasado. ¡ay, mierda mi hambre! Otra vez la amo. Que pase ahurita, que traiga sopita. Así me pongo para vos, culito al aire me puedes mirar. Te llamo la atención, me tienes que mirar. Que venga ahuritita, que traiga más pan...
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