¿Literatura y Administración de Empresas?

Galia Stephanie Barriga Cuentas

La Literatura y la Administración de Empresas –dos disciplinas que parecerían ser inverosímiles, pues su “relación no está ‘naturalizada’, es decir, si no se relacionan no existen (académicamente) mayores consecuencias” (Mantilla, 2012, pág. 5) –, serán las variables protagonistas del presente ensayo, pues se analizará cómo se puede estudiar Administración desde la Literatura, generando así conocimiento administrativo a través de la ficción literaria.

egún el antropólogo, historiador y futurólogo Jamais Cascio, vivimos actualmente en un mundo BANI, acrónimo de los términos: Brittle, Anxiety, Non-Linearity and Incomprensible (Godoy & Ribas, 2022). Ante un entorno frágil, ansioso, no lineal e incomprensible, el administrador de empresas debe buscar estrategias creativas que contrarresten el impacto de estos factores y le permitan gestionarlos efectivamente.

La relevancia del ser frente al hacer, anteponiendo las competencias blandas sobre las ‘duras’, apuntan a lo que se espera del administrador de empresas actualmente (Urbano-Carazo, 2022) y coinciden con el cambio de paradigma en su rol –otrora ligado a la explotación laboral y a la deshumanización de las personas para maximizar la rentabilidad–. Esto “posibilita que las humanidades asuman un rol [protagonista] de rescatadoras de valores o creadoras de conciencia social” (Mantilla, 2012, pág. 19).

En ese sentido, se analizarán ejemplos en los que las humanidades, específicamente la Literatura, se insertó dentro de la Administración de Empresas, encontrando puntos concomitantes que fortalecen de sobremanera el estudio de ambas disciplinas académicas.

“Siendo la administración una ciencia social, se encuentra que su estudio puede darse desde la literatura” (García, 2012, pág. 102), ya que crea duplicados de la realidad que se ajustan en un mayor o menor término a esta y explica conceptos organizacionales o cuenta historias sobre los grupos económicos y sus organizaciones.

Como ejemplo, se rescata primeramente el trabajo de tesis para optar el título de Magíster en Administración de Santiago Mantilla (Mantilla, 2012), donde se evidencia cómo en un episodio de Alicia en el País de las Maravillas está presente el dilema organizacional:

En el capítulo ocho de dicho libro, vemos que existe un tipo de organización en medio de la desorganización total… Se trata de un caos organizado, visto a través de las dinámicas particulares de una monarquía de cartas… El mito de una monarquía como sociedad estructurada, jerarquizada, regimentada, disciplinada o por lo menos con una ausencia de caos en su estructura formal, no se sostiene en Alicia en el país de las maravillas.

En la primera parte del capítulo, cuando tres cartas están pintando de rojo un arbusto de rosas blancas, están en rencillas sobre la labor que desempeñan: se echan culpas, todos dominados por el miedo. Este miedo va ser el elemento que gobierna todo y la regla clave del juego es la amenaza de la decapitación. El personaje que usa este miedo es la Reina [quien] mediante la extensión de un poder virtual (nunca decapita, simplemente amenaza con el efecto de mantener su autoridad)… Así, ella administra su reino. Esta es la enunciación de la ley. Sin embargo, es una ley que en cuanto a sí misma es totalmente ineficiente, pero en cuanto a organización es efectiva… (Mantilla, 2012, págs. 56-57)

De igual forma:

Cuando Alicia juega croquet, ella está jugando con cosas vivas: su palo es un flamingo, las bolas son un puercoespín, y los dos son no-cooperativos…El juego de croquet es un caos, todo el mundo juega al mismo tiempo, todo el mundo grita, todo el mundo pelea y hace trampa.

Alicia se queja de que no hay reglas o que no se siguen. Ella está equivocada, lo que ocurre es que esas no son las reglas, las reglas del juego son las de la sociedad a la cual entró, no las del juego en sí. Esta sociedad reproduce su organización en su juego de croquet. (Mantilla, 2012, págs. 57-58)

Por tanto, Mantilla cierra esta reflexión señalando:

Esta parte de Alicia en el país de las maravillas es un buen ejemplo de la relación sistema-caos. El sistema que es de los símbolos y rituales de autoridad…El caos consiste de las peleas entre trabajadores y las rencillas entre gente que quiere complacer a los reyes. Estas son las verdaderas negociaciones que mantienen al sistema real en un estado de servidumbre general. (Mantilla, 2012, pág. 58)

He ahí la importancia de la literatura en el campo administrativo, pues permite expresar por medio de la perspectiva del autor, acontecimientos, vivencias, actitudes y en general toda una realidad social, que se convierte en insumo de estudio para el administrador y le permite comprender conductas humanas, hechos históricos, prácticas culturales, dinámicas sociales y el ejercicio mismo de la administración. (Bermúdez & García, 2015).

Otro ejemplo bastante clásico e ilustrativo de cómo la literatura puede una herramienta en el estudio de la administración de empresas es la novela Rebelión en la granja de George Orwell, es una obra de ficción que habla de cómo los animales hacen una revolución en la granja para derrocar al humano que los controla. Pero luego entra el régimen de los chanchos que es mucho más duro, y surgen otros problemas internos entre los animales.

Al respecto, la literatura nacional no se queda atrás, más allá de mencionar los títulos que protagonizaron la historia de Bolivia en sus diversas épocas, sobre todo, creo que es importante resaltar el hecho de que los escritores locales “retratan muy bien algo que occidente no te lo va a poder decir, que Europa no te lo va a poder decir, aunque muchas veces como bolivianos, les creemos más a ellos sobre nuestra propia historia que a nosotros mismos” (Riveros, 2024).

En ese sentido, a continuación se mencionan tres obras cuya riqueza narrativa expresa por sí misma aspectos socioculturales propios de las zonas periféricas de la ciudad de La Paz, representando un recurso clave para el administrador a la hora de realizar un análisis del macroentorno y de los elementos que lo componen, por ejemplo a través del Análisis PESTEL, herramienta habitual en la Administración de Empresas.

Primeramente, la novela American Visa (1994) de Juan de Recacoechea, pues toca a fondo los problemas sociales como la corrupción, la búsqueda de mejores condiciones de vida en otro país, el desempleo, la prostitución, la estafa, el crimen, las desigualdades sociales, entre otras. Esto permite identificar una realidad que no es tan evidente cuando se utilizan herramientas tradicionales de investigación; en cambio, gracias a Recacoechea, descubrimos una forma de vida que impacta e influye en el desarrollo de la sociedad paceña y hasta hoy sorprende la vigencia que poseen varias de sus descripciones.

Luego, un referente a inicios del siglo XXI, la novela Periférica Boulevard (2004) de Adolfo Cárdenas, pues constituye un material exquisito sobre todo por el uso del metalenguaje en el diálogo de sus protagonistas, permitiéndonos ser testigos de las problemáticas sociales subyacentes en la cotidianeidad de los habitantes que integran las zonas periféricas de la ciudad de La Paz. Sin caer en la denuncia social, Cárdenas expone así las tensiones de la convivencia cotidiana en una sociedad que aún no ha podido superar el racismo y la discriminación, recurriendo al humor para transgredir el orden establecido. (Camacho, 2013)

Finalmente, De Kenchas, Perdularios y otros malvivientes (2013) de Diego y Álvaro Loayza. Esta obra refleja de igual forma los problemas sociales característicos de las zonas periféricas, involucrando además a otras esferas de la sociedad paceña. Con el pretexto de un campeonato de cacho, confluyen pasiones e intereses que marcan la agenda en la dinámica de la urbe y la de sus protagonistas.

Así, mediante el análisis de estas novelas, se evidencia la relación entre la Literatura y la Administración de Empresas, de cómo una narración que se desarrolla en la ficción, constituye una herramienta valiosa de análisis de la realidad en diferentes dimensiones y da lugar a reflexiones complejas, partiendo del día a día de las personas, con historias cotidianas, pero que pueden tener un trasfondo ontológico muy grande.

Por tanto, todo este conocimiento extraído de la literatura, constituye un recurso por demás valioso para el administrador de empresas, quizá por encima de herramientas fundamentadas en teorías académicas cuya aplicación peca muchas veces de mecanicista y superficial. En cambio, mediante la literatura se puede explorar la realidad, desde otra perspectiva y con mucha más profundidad.

Referencias

Bermúdez, J., & García, J. (2015). Literatura y Administración: ficciones y realidades. Análisis Administrativo desde la óptica literaria. Tunja: UPTC. Camacho, W. (2013). Periférica Blvd.

García, J. (2012). Relaciones entre Literatura y Administración en la obra Cien años de soledad. Ensayos, 99-113.

Godoy, M., & Ribas, D. (2022). Facing the BANI world. International Journal of Nutrology, 33.

Mantilla, S. (2012). Aproximación a una lectura organizacional de la ficción literaria: Entre la teoría de la acción colectiva y la filosofía de Gilles Deleuze y Felix Guattari. (Tesis de maestría). Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.

Riveros, P. (28 de Septiembre de 2024). Entrevista - Análisis de la relación entre Literatura y Administración. (G. Barriga, Entrevistador)

Urbano-Carazo, M. (2022). Factores Determinantes de la Gestion de Conocimiento y su incidencia en el Desempeño Organizacional en entornos BANI: Una revisión teórica. Anfibios, 11-25.

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